
Tartas de queso Biscoff, mantequilla de cacahuete y chocolate
¿Buscas un postre especial, cremoso y lleno de sabor? Estas tartas de queso individuales combinan todo lo que nos gusta: una base crujiente de cacao y nueces, un relleno suave con mantequilla de cacahuete y un toque de vainilla, y una irresistible cobertura con galletas Biscoff. Además, son muy fáciles de preparar y no necesitas horno, solo un buen procesador como el de Ninja Kitchen y unas horas de frío. Perfectas para sorprender en casa o darte un capricho a cualquier hora.
Ingredientes
La base:
- 100 g dátiles
- 100 g nueces
- 1 cucharada de jarabe de arce
- 4 cucharadas de cacao en polvo
- 4 cucharadas de avena
El relleno:
- 200 g de queso blando (puede ser sin lácteos)
- 2 cucharadas de mantequilla de cacahuete suave
- 4 cucharadas de edulcorante
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 cucharadita de canela
La cobertura:
- 4-5 galletas Biscoff desmenuzadas
- 1 cucharada de mantequilla de cacahuete suave
- 2 cucharadas de azúcar glasé
Paso a paso
1. Prepara la base:
Remoja los dátiles en agua caliente durante 10 minutos. Mientras tanto, coloca las nueces en tu procesador de alimentos Ninja Detect Power Pro y tritura ligeramente. Escurre los dátiles y añádelos al procesador junto con el jarabe, el cacao y la avena. Tritura todo hasta que la mezcla quede uniforme.
2. Monta las bases:
Reparte la mezcla en un molde de silicona para 6 porciones, llenando cada hueco hasta 1/3 de su altura. Presiona bien con una cuchara o los dedos. Refrigera mientras preparas el relleno.
3. Relleno cremoso:
En un bol, mezcla el queso blando, la mantequilla de cacahuete, el edulcorante, la vainilla y la canela. Bate bien hasta obtener una crema homogénea. Rellena los moldes hasta arriba y espolvorea por encima las galletas Biscoff trituradas. Congela mínimo 2 horas.
4. Topping final:
Bate la mantequilla de cacahuete con el azúcar glas y un chorrito de agua hasta obtener una crema fluida. Saca las tartas del molde y decóralas con este topping. Añade unas nueces troceadas por encima si quieres un toque crujiente extra.
Conclusión
Estas tartas de queso sin horno son un auténtico lujo: dulces, cremosas, con contraste de texturas y sabores irresistibles. Además, puedes prepararlas con antelación y tener siempre a mano un postre que parece sacado de una pastelería. Si tienes invitados o simplemente quieres mimarte, esta receta es para ti. ¡Pruébala y cuéntanos qué te ha parecido!


