
El té también se sirve frío: recetas fáciles y refrescantes
El té es una de las bebidas más antiguas del mundo y ¡hoy celebramos su día! Aporta sabor, bienestar y se puede disfrutar de muchas formas. Aunque solemos asociarlo al invierno, esta bebida también tiene su sitio en los meses más cálidos. Preparado en frío, se convierte en una bebida refrescante, ligera y fácil de personalizar.
En este artículo comentamos por qué incluir té en tu día a día, cómo prepararlo bien y compartimos estas cuatro recetas que puedes hacer en casa sin complicaciones.
¿Por qué tomar té?
El té no solo hidrata. También tiene propiedades que ayudan a sentirse mejor. Según el tipo, puede ser digestivo, antioxidante o relajante. Por ejemplo, el té verde y el blanco aportan ligereza y frescura, mientras que el negro tiene más cuerpo y un sabor más intenso.
Además, no contiene calorías si lo tomas sin azúcar y puedes combinarlo con frutas, especias o hierbas para darle un toque diferente cada vez.
¿Cómo preparar un buen té?
El primer paso para un buen té está en el agua. No basta con hervirla sin más. Cada tipo de té necesita una temperatura distinta para que no pierda su aroma ni su sabor. Por eso, usar un hervidor eléctrico con control de temperatura puede marcar la diferencia.
En Foodie Alfer tenemos opciones muy prácticas y con mucho estilo:
- El hervidor Zwilling Enfinigy Pro, compacto y con ajustes precisos.
- El hervidor Plissé de Alessi, con diseño elegante y gran capacidad.
- El hervidor Artisan de KitchenAid, robusto, con selector de temperatura y perfecto para usar a diario.
Una vez tienes el agua a la temperatura adecuada, solo necesitas dejar infusionar el té unos minutos y combinarlo con el ingrediente que prefieras. Si lo vas a tomar frío, recuerda dejarlo reposar y enfriar antes de añadir hielo.
Cuatro recetas de té helado para probar en casa
Con el calor, apetece algo fresco. El té helado es una forma sencilla y natural de cuidarte sin renunciar al sabor. Aquí tienes cuatro recetas fáciles y llenas de color:
🍓 Helado de frutos rojos

Refresca y no lleva azúcar. Se hace con té verde, frutos rojos, lima y un poco de menta. Perfecto para tomar a media mañana o después de comer.
🍓 Helado de fresa

Una receta más dulce, con fresas frescas, té negro, hielo y un poco de miel. Ideal para una merienda o un momento especial en la terraza.
🍑 Helado de melocotón y nectarina

Té blanco con fruta de temporada. Lleva rodajas de melocotón, nectarina y unas hojas de menta. Muy suave y aromático.
🍋 De limón y jengibre

Una opción caliente que también puedes tomar en frío. Lleva jengibre fresco, limón y miel. Ayuda a la digestión y es muy reconfortante.
El té es para todo el año
No hay una única forma de disfrutar de esta bebida. Puedes tomarlo caliente en invierno o bien frío cuando llega el calor. Sus sabores se adaptan a cada momento y su preparación no tiene complicaciones.
Este mes, aprovecha para probar nuevas recetas de té, incorporar frutas y estrenar ese hervidor que facilitará tus recetas en la cocina. Porque el té no es solo una bebida: es una forma de cuidarse y disfrutar del día a día.
Infusiones que se adaptan a cada momento
Hay bebidas que reconfortan en invierno y refrescan en verano. Las infusiones permiten jugar con sabores, aromas y propiedades. Puedes prepararlas con frutas, especias o hierbas como menta, jengibre, manzanilla o rooibos. Algunas ayudan a relajarse, otras son digestivas y muchas simplemente apetecen por su sabor. Se preparan en pocos minutos y se pueden tomar calientes o con hielo. Lo mejor es que puedes personalizarlas según el momento del día o lo que prefieras.


