Masticar más y más despacio
La primera razón por la que puede ser beneficioso tostar el pan, es que al tener el pan tostado una textura más crujiente y perder agua en el proceso de tostado, necesitaremos una mayor masticación que facilita la digestión, y masticar despacio aumenta nuestra sensación de saciedad.
Controlamos la cantidad
El segundo motivo por lo que es mejor tomarlo tostado es porque nos ayuda a controlar la cantidad que tomamos. Al fin y al cabo, cortaremos las rebanadas de pan en función del grosor de la tostadora. Es decir, una o dos rebanas en función de su tamaño. Mientras que, si tenemos la barra o la hogaza de pan normal, encima de la mesa podemos comer más.