- Preserva la frescura y los nutrientes.
Su sistema de vacío evita la oxidación de los alimentos, reduciendo el desperdicio y conservando los sabores naturales por más tiempo. Ideal para frutas, ensaladas, salsas o incluso comidas preparadas.
- Un todo en uno para la cocina.
El bol de vidrio borosilicato no solo sirve para almacenar, sino que también es perfecto para mezclar ingredientes, hornear (hasta 180 °C sin tapa) y presentar directamente en la mesa.
- Reduce el uso de plásticos desechables
Gracias a su tapa reutilizable y compatible con otros boles, es una alternativa sostenible a los envases de plástico tradicionales.
Puede usarse en el frigorífico, congelador y microondas (sin tapa). Además, su diseño compacto facilita su almacenamiento y transporte.
- Materiales seguros y duraderos.
Fabricado con vidrio borosilicato resistente a altas temperaturas y libre de BPA, garantizando seguridad en el contacto con los alimentos.